Pero Neo, no se me nostalgie, estamos cerca y podés venir siempre, es un tironcito nomás...
No tiene porqué darte vergüenza, aunque debo reconocer que a veces me cuesta entenderlos, porque este "castellano" mezclado con brasilero, guaraní, ucraniano y vaya a saber qué, resulta en unas composiciones de los más estrafalarias... así: las vacas "pastean" y cuando comen sal "baban", el "aflecho" de arroz sirve para "el pollito", me voy a comprar "un zapato", "¿qué vos querés?", "cuidado con la tunita porque te hinca por tu dedo", "esta planta le levanta al sol, le levanta", "la abeja le poleniza" y "el zapallo, le avanza en la capuera" (capuera es el pastizal).
No ha sido fácil, aunque tras casi 5 años por estas tierras, a veces, sólo a veces, podemos comunicarnos!

Sin embargo, y pese a los problemas del idioma (no es fácil tener una lengua familiar tan distinta y empezar a hablar español) muchos viejos campesinos, ni qué decir de los guaraníes, tienen un saber y un conocimiento tan provechoso que vale la pena el esfuerzo por tratar de comprenderlos y hacernos entender.
Un abrazo
Sandra