Les cuento que no los regué porque ya había aprendido la lección y tenían toda la humedad necesaria.
Pero los traje adentro de casa y los coloqué al lado de una ventana para que recibieran sol,inmediatamente me vine a leer el agora y JUSTO ESE DÍA leo a Silvina que le decía a alguien que no no los dejara al sol, que se podían quemar( o algo así) salí corriendoooo y les dije : má,sií! si quieren germinar, germinen! y los volví a su lugar, y los dejé

..Hoy los fui a espiar y me encontré con la sorpresa.

Voy a esperar a que crezcan un poquito más y subo fotos.
Gracias por las palabras de aliento!

besitos
A.