Ay, ay, Carlos disculpame !!!
Me siento aquí escribiendo, y me encuentro tan a gusto entre vosotros que creo que estoy charlando, sin tener en cuenta que la expresión oral y la escrita no resultan iguales: falta el contexto, el tono, los gestos ....
Trataba de explicar que ante aquella rareza no faltaron las bromas (especialmente de mi hijo) que apuntaban las causas más disparatadas, cuanto más extravagantes y sin sentido. mejor. Nunca puse el móvil cerca de las plantas, ni las regué con materiales radioactivos. Sin duda debí haberme abstenido de hacer ese comentario, que ha podido llevar a cierta confusión.
Disculpas otra vez
Marga