Aprovechando el calorcito de hoy y mi dolor de huesos

nos fuimos a las termas de San Jerónimo a unos 50 km aproximadam de la Capital puntana.
En el camino me encontré con esta belleza, que ya sabía de su existencia porque María Rosa ya me había mostrado fotos de un gymno lleno de pimpollos.
Se encuentra a un costado de la ruta, desolación plena allí , pero se ve que a este viejito ( por el tamaño) le gusta pasar mucho frío, mucho viento, mucho sol, mucha sequía, mucha agua si algún día llueva por ahí,en fin mucho de todo...pasen y vean..


Como no podía lograr una buena toma por el solazo , puse mi escultural silueta para dar sombra al conjunto:


Flores acuáticas



A la vuelta, con la luz del atardecer..


Saluditos a todos
A.