Hay buenas razones para ello y cada uno tendrá la suya, en mi caso la primera con la que me encontré en su momento, fue que era difícil poder conseguir especies diferentes, porque no había a la venta en el mercado local.
Luego de comprobar que conseguir los cactus que deseaba era casi imposible, decidí probar con la siembra.
Algunas personas me decían que sembrar era un entretenimiento en si mismo, pero que no me hiciera demasiadas ilusiones, ya que los cactus demoraban muchos años en llegar a su estado adulto y poder florecer.
Hoy después de algunos años de experiencia les puedo decir que sembrar trae beneficios a corto plazo, en todo sentido.
Como decía al principio, hay diferentes buenas razones para sembrar y aunque se pueda pensar que un aficionado no puede influir en demasía en el medio ambiente, creo que tenemos que sentar cabeza y comenzar a ser aficionados responsables vivamos donde vivamos.
Para esto, no es necesario dramatizar, ni tampoco proponerse objetivos inalcanzables, no hace falta poner un peso adicional sobre nuestras espaldas.
Pienso que lo mejor es pensar que tenemos la oportunidad de ser cultivadores responsables, aficionados con los pies en la tierra, y para ello la siembra de cactus es un camino en si mismo, ya que sembrando quitamos presión sobre el hábitat, algo más que importante, con el incremento actual de personas aficionadas a coleccionar plantas de la familia cactácea, además de que aprendemos a cultivar.
Ahora voy a intentar desmitificar un poco la creencia de que sembrar es para expertos y que no rinde frutos a corto plazo…
Creo que no existe la técnica de siembra ideal, sí existe la época de siembra ideal y ésta es la primavera, cuando las temperaturas cálidas son estables y todavía hay amplitud térmica entre el día y la noche.
Las semillas de cactus, para germinar solo necesitan calor y humedad, podrían hacerlo sobre un papel de diario. No hay que hacer nada especial para que germinen.
Es mejor comenzar con especies que no presenten dificultades para practicar.
Las semillas de Astrophytum ssp. Lo hacen en 2/5 días, su primer crecimiento es muy rápido, lo cual les da fortaleza extra y además es común que nos deparen sorpresas, como conseguir ejemplares variegados, por ejemplo.
Los Astrophytum myriostigma, florecen a los dos años de sembrados sin ningún cuidado especial.
El género Rebutia, en general es fácil de cultivar y al año de edad ya pueden florecer dentro de los mismos semilleros.
Gymnocalycium quehlianum y G. bruchii, florecen a los dos años.
Comienzan a florecer a la de edad de uno o dos años, Mammillarias “difíciles”, como la M. hernandezii; M. schumanni; M. carmeane. Turbinicarpus: T. flaviflorus; T. pseudopectinatus; T. schmiediekanus; T. bonatzii; Echinocereus, Parodia, etc., etc.
Hoy día el mercado local se agranda a buen ritmo, hay viveristas serios que producen plantas muy interesantes y a precios accesibles, entonces para que sembrar?
Por convicción, como dije antes y porque además a medida que nos vayamos especializando, habrá especies específicas que sean de nuestro interés (por los motivos que sean) y sembrarlas será una manera más accesible y a veces la única de poder obtenerlas.
Para ello los aficionados que se reúnen en foros y asociaciones y comparten la afición, tienen buenas posibilidades de organizarse para no sembrar todos lo mismo y/o hacer intercambios de semillas y luego tener la oportunidad de cambiar plantitas si es que lo desean.
Las experiencias de siembra, son todas diferentes, no existe una técnica de siembra ideal igual para todos, la idea es sumar, aprender de la experiencia de los demás y poder encontrar la forma que más se adapte a las condiciones que disponemos.
Ya esto se hizo muy largo, mejor maticemos con unas imágenes tentadoras, espero que mi punto de vista y experiencia sirva a algunas personas.
Solo recuerden que sembrar es hermoso…










Aquí cuento como es mi manera de sembrar
http://www.agoracactus.com.ar/index.php/topic,616.msg70437.html#msg70437